14 mayo 2007

Contratos de trabajo

Una amiga española me ha enviado una copia del modelo de contrato para una profesora en España en 1923. Cuantas cadenas invisibles tendremos ahora? se pregunta. Bueno, por lo menos aqui en el Peru, una estudiante de policia no puede salir embarazada.

Miren el contrato:


Contrato de Maestras – 1923

Este es una acuerdo entre la señorita……………………., maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela……………….. por el cual la señorita………………… acuerda impartir clases durante un período de ocho meses a partir del …… de septiembre de 1923. El Consejo de Educación acuerda pagar a la señorita…………………… la cantidad de (x 75) mensuales.


La señorita…………………… acuerda:
1. No casarse. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

2. No andar en compañía de hombres.
3. Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, a menos que sea atender en función escolar.
4. No pasearse por las heladerías del centro de la ciudad.
5. No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.
6. No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.
7. No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra a la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky.
8. No viajar en coche o en automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.
9. No vestir ropas de colores brillantes.
10. No teñirse el pelo.
11. Usar al menos dos enaguas.
12. No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.
13. Mantener limpia el aula.
barrer el suelo del aula al menos una vez al día.
fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente y jabón.
limpiar la pizarra al menos una vez al día.
encender el fuego a las 7:00, de modo que la habitación esté caliente a las 8:00,

cuando lleguen los niños.
14. No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.

Leer esto nos podra causar risa o indignacion. Pero da para pensar, como dice mi amiga, en cuantas cadenas invisibles tenemos las mujeres ahora al ejercer nuestras profesiones?